Comer carne en la pirámide alimenticia

Dentro de la pirámide de alimentos se encuentra la carne, pero no en su base, lo que quiere decir que no es un alimento base, a continuación os vamos a mostrar las precauciones a tomar en cuenta para un correcto consumo de carne en la piramide alimenticia.

La carne roja (ternera, cordero, oveja, caballo, toro) y las carnes blancas (cerdo, aves de corral, etc.) son ricas en proteínas de buena calidad: 15-25 gramos de proteína por media de 100 gramos. Por ejemplo, una porción de 100 g de filete de lomo (a la parrilla) cubre más de la mitad de las necesidades de proteínas de una mujer de 60 kg, una chuleta de ternera (frita) de 100 g cubre 64% de sus necesidades. Las carnes también proporcionan zinc y vitamina B12. Sobre todo las carnes son una buena fuente de hierro (especialmente la carne roja).

¿Por qué, a pesar de estar dentro de la piramide de alimentos, debemos limitar el consumo de carne? a continuacion te explicamos los posibles problemas que nos puede causar el exceso o malas costumbres a la hora de ingerir carne dentro de nuestra dieta habitual.

Consecuencias de comer carne en la piramide alimenticia sin control.

Acidificación

La in-gesta de carnes contribuye a la acidificación del cuerpo. Esta acidificación puede ser neutralizada fácilmente de la siguiente manera: no abusando de la carne o de la proteína animal y comer bastantes  frutas y verduras para contrarrestar la acidificacion.

Exceso de hierro

La carne roja puede provocar una sobredosis de hierro en el cuerpo, especialmente cuando se elimina poco, que es el caso para los hombres y las mujeres después de la menopausia. El hierro es una fuente de radicales libres. El exceso de hierro está asociado en algunos estudios con el aumento del riesgo de cáncer, la aterosclerosis, la muerte súbita. Por esto, la carne roja debe consumirse con moderación, a menos que las necesidades de hierro en nuestro caso particular sean altas.

Sustancias mutagénicas

La carne se cocina a menudo a altas temperaturas, lo que hace que sus componentes puedan producir sustancias que pueden provocar cáncer. Los exudados a la hora de empezar a cocinar la carne en la sartén pueden dar lugar a compuestos carcinogénicos, aminas heterocíclicas aromáticas (AHA). Lo mejor es evitar el consumo de estos “jugos”. Evite las porciones quemadas de la carne asada y aves de corral porque también contienen otros AHA, además de que la carne a la parrilla que puede parecerte deliciosa, sin embargo, esta proporciona gran parte de hidrocarburos aromáticos policíclicos que son también cancerígenos.

Esperamos que tras estas 3 indicaciones comentadas que pude producir comer carne sin ningún control ni conocimiento, los tomen en cuenta y puedan disfrutar de su in-gesta sin abusar, ya que pese a encontrarse dentro de la piramide alimenticia, no es un alimento base por lo que tendremos que moderar su consumo.

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